Manejo del Estrés

¿Qué te detiene en la misión de mejorar tu salud física?

A pesar de que existe mucha información y evidencia de los efectos positivos de los hábitos saludables, muchas personas aún no deciden iniciar un cambio, o cuando deciden hacerlo les cuesta permanecer en éste, a diario nos encontramos con personas que mantienen comportamientos perjudiciales para su salud, los cuales son factores de riesgo para desarrollar enfermedades crónicas.

Los comportamientos asociados a la salud afectan y reciben el efecto de múltiples niveles de influencia: factores individuales, factores interpersonales, factores institucionales, factores comunitarios y factores de política pública.

Cada persona puede estar en un diferente estadio hacia el cambio. De ahí la importancia de conocer que sucede dentro de la persona para que decida iniciar un cambio y mantenerse en él, para esto se han desarrollado modelos teóricos que buscan explicar las razones de dichos comportamientos.

El Modelo transteórico – Prochaska y Di Clemente es uno de los modelos más empleados, es hoy reconocido como un recurso innovador en el área de educación y promoción de la salud. Este modelo explica que, para llegar a la sustitución de conductas de riesgo por conductas promotoras de la salud, es necesario entender la transición como un proceso en donde la premisa es la motivación al cambio en las personas. Este esquema permite planear la intervención adecuada a las necesidades individuales, con base en una secuencia de etapas, procesos y principios abiertos al cambio; sin dejar de lado los factores biológicos, sociales y psicológicos. 

El cambio es un proceso que se desarrolla a través del tiempo. Esto implica una progresión a través de seis fases según el Modelo transteórico: precontemplación, contemplación, preparación, acción, mantenimiento y recaída.

a) Precontemplación. Las personas subestiman los beneficios del cambio o sobreestiman los costos. Típicamente, no están conscientes que cometen esos errores. Si no están conscientes que están equivocados, será difícil que cambien. Muchas personas permanecen en esta fase durante años, dañando en forma considerable sus cuerpos, a sí mismos y a otros.

b) Contemplación. Fase en la cual las personas intentan cambiar en los seis meses siguientes. Aunque están muy conscientes de los beneficios del cambio, también están muy conscientes de los contras. El equilibrio entre los costos y los beneficios del cambio puede provocar una ambivalencia profunda. Esta ambivalencia puede reflejar una relación del tipo odio-amor, como con una sustancia adictiva o una relación destructiva, y puede inmovilizar a las personas en esta fase durante largos períodos. Los individuos pueden quedarse atascados en esta etapa durante largo tiempo.

c) Preparación: Las personas piensan seriamente modificar su conducta en un futuro próximo (dentro de 30 días). En esta fase tienen un plan de acción, como asistir a un grupo de recuperación, consultar a un consejero, hablar con su médico, comprar un libro de autoayuda, apoyarse en un enfoque de auto-cambio, entre otros.

d) Acción: En esta fase se encuentra trabajando activamente en las modificaciones de las conductas que atañen a su salud, o bien el problema de salud identificado. Su duración es de seis meses.

e) Mantenimiento: Se considera que ha llegado a mantenimiento cuando la nueva conducta permanece por más de seis meses. El sujeto debe practicarla continuamente para no retroceder a etapas anteriores.

f) Recaída: En esta etapa el individuo inicia nuevamente el ciclo, es decir, el individuo deja de emitir la conducta deseada, lo cual es atribuido por la escasa motivación y el uso de una estrategia de cambio inadecuada.

Si deseas conocer en que etapa del cambio te encuentras para poder cumplir tus objetivos en el cuidado de tu salud física, responde el siguiente cuestionario y recibirás tus resultados por correo: clic aquí

Informes:
atc@xcaret.com
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