Día de la salud universal

Desde que escuchamos hablar de la COVID-19 por primera vez, hace ya 12 meses, la pandemia se ha cobrado la vida de más de un millón de personas y ha infectado a más de 30 millones en 190 países. El número de infecciones sigue aumentando y existen preocupantes indicios de nuevas oleadas.

Seguimos sin conocer a fondo el virus, pero hay algo que sí está claro: no estábamos preparados.

La pandemia ha dejado en evidencia sistemas de salud totalmente inadecuados, enormes brechas en materia de protección social y grandes desigualdades estructurales entre los países y dentro de ellos.

Todos debemos extraer arduas enseñanzas de esta crisis.

Una de ellas es que no invertir lo suficiente en salud puede tener un efecto devastador en las sociedades y las economías. La pandemia le está costando a la economía mundial 375.000 millones de dólares al mes. Hasta el momento se han perdido unos 500 millones de puestos de empleo. El desarrollo humano va en retroceso por primera vez desde 1990, cuando comenzamos a medirlo.

Este 2020, el día de la Salud Universal celebrado el 12 de Diciembre, se conmemora dentro de un contexto mundial demostrando que la cobertura sanitaria universal, unos sistemas de salud pública robustos y la preparación para emergencias son fundamentales para las comunidades, las economías y todas las personas.

Todos los países han acordado trabajar para alcanzar la cobertura universal de salud como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible enunciando el Informe de Políticas mundiales respaldando la primera Declaración Política General sobre Cobertura Universal de Salud y el compromiso con la salud para todas las personas.

El informe de políticas emite cinco recomendaciones principales:

  • Controlar urgentemente la transmisión de COVID-19 a través de medidas de salud pública comprobadas y una respuesta global coordinada.
  • Proteger la prestación de otros servicios de salud esenciales durante la pandemia. La pandemia ha interrumpido la prestación de intervenciones diarias esenciales necesarias para abordar las enfermedades infecciosas y el cáncer, las enfermedades cardíacas y otras enfermedades no transmisibles. El acceso a los servicios de salud mental y los programas de salud sexual y reproductiva no puede verse comprometido.
  • Asegurar que todas las personas, en todas partes, tengan acceso a futuras vacunas, pruebas y tratamientos contra COVID-19. 
  • Lograr la cobertura sanitaria universal. Esto requiere que los gobiernos aumenten la inversión en bienes comunes para la salud, como la vigilancia, la cadena de suministro y adquisiciones, así como las comunicaciones de riesgos. También requiere que los programas de salud pública sean inclusivos y equitativos, sin barreras financieras tanto como sea posible. El acceso a los servicios de salud no debe depender del estado financiero.
  • Fortalecer la preparación y respuesta ante una pandemia como un bien público mundial. Esto requerirá inversiones a gran escala tanto a nivel nacional como mundial y requiere la participación de todos los sectores de la sociedad.

En Grupo Xcaret la salud es primordial para el Bienestar Integral de todos los colaboradores. Te invitamos a seguir practicando las medidas de protección y cuidado hacia ti y toda tu familia y no bajar la guardia.