Día Mundial de la Salud

El Día Mundial de la Salud es una fecha creada para entablar espacios de discusión y educación dirigidos a la población en los que se pueda hablar sobre el estado de salud ideal, enfermedades contagiosas, tratamientos, prevención y, de esta forma, poder ofrecer ayuda a los gobiernos y a las personas en cuanto al cómo gestionar las enfermedades en el mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se fundó sobre el principio de que todas las personas deberían poder hacer efectivo su derecho al grado máximo de salud que se pueda lograr. Por lo tanto, la “Salud para todos y todas” es la visión que ha guiado a la OMS a lo largo de más de 70 años. Sin embargo, todavía al menos la mitad de la población mundial no tiene acceso a los servicios de salud que necesita, lo que empuja a millones hacia la pobreza al tener que pagar de su bolsillo gastos en salud. “Salud para todos y todas” es el motor de la iniciativa impulsada por la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para ayudar a los países del mundo a avanzar hacia la salud universal.

En 1948, la primera asamblea mundial de salud propuso que se estableciera un día mundial de la salud, y desde 1950 este se viene celebrando cada 7 de abril, eligiendo, para su conmemoración, un tema que pone de relieve una esfera de interés prioritario para la OMS.

Este año la OMS propone el tema de desigualdad social, en el marco de un mundo agitado por la pandemia de COVID que ha puesto de manifiesto la fragilidad de los sistemas sanitarios y el marcado impacto en las poblaciones vulnerables, mas expuestas a la enfermedad, con menor probabilidad de acceder a servicios de salud de calidad y que tienen más probabilidades de sufrir consecuencias adversas como resultado de las medidas aplicadas para contener la pandemia.

Por lo tanto, la OMS emite recomendaciones en cuatro aspectos básicos para que los gobiernos y las organizaciones locales coadyuven en la disminución de la brecha de desigualdad que afecta la salud de los seres humanos:

  • Trabajar juntos: Trabajar codo con codo con las comunidades y las personas afectadas con el fin de abordar las causas profundas de las desigualdades y poner en práctica soluciones —dentro y fuera del sector de salud— para abordarlas. El impacto será mayor cuando los gobiernos y las comunidades trabajen juntos de manera coordinada.

  • Recoger datos fiables: Garantizar la recopilación y el uso de datos sanitarios oportunos y fiables, desglosados por sexo, edad, ingresos, educación, situación migratoria, discapacidad, ubicación geográfica y otras características relevantes para el contexto nacional. Solo así es posible evaluar las desigualdades entre los subgrupos de población y tomar medidas que tengan impacto.

  • Abordar las desigualdades: Adoptar un enfoque de todo el gobierno para abordar las causas fundamentales de las desigualdades y aumentar la inversión en la atención primaria de salud. Esto es fundamental para hacer frente a los retos actuales que supone garantizar la «Salud para todos» y para construir la resiliencia del futuro.

  • Actuar más allá de las fronteras: Actuar más allá de las fronteras nacionales. Por ejemplo, solo cuando podamos proteger, hacer pruebas y tratar a toda la población mundial podremos acabar con la pandemia de COVID-19. Además de garantizar un suministro equitativo de vacunas, pruebas y tratamientos, debemos reforzar los mecanismos nacionales e internacionales y fomentar la confianza y la participación de la comunidad en su suministro y utilización con el fin de garantizar el acceso para todos a nivel mundial.

¿Cómo celebrar el día mundial de la salud? 

La mejor forma de celebrar el Día Mundial de la Salud es crear un estilo de vida saludable, esto se refiere a los hábitos de nuestra vida diaria que nos ayudan a mantenernos más sanos y con menos limitaciones funcionales. Para llevar una vida más sana nos debemos centrar, principalmente, en dos aspectos: nuestra alimentación y el ejercicio físico.

Una alimentación saludable es aquella que aporta a cada individuo todos los alimentos necesarios para cubrir sus necesidades nutricionales, en las diferentes etapas de la vida (infancia, adolescencia, edad adulta y envejecimiento) sin exceder su aporte calórico, que es balanceada, equilibrada y asequible.

En el aspecto de ejercicio físico, la OMS recomienda se recomienda que se dediquen como mínimo 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana. Esto quiere decir, mínimo una actividad física moderada por 30 minutos al día por 5 días a la semana, algunos ejemplos de esta actividad pueden ser practicar tu deporte favorito, salir a caminar con un paso de marcha, salir a correr o realizar algún ejercicio aeróbico desde casa.

Y por último, evitar el consumo de sustancias nocivas para nuestro cuerpo, esta demostrado que la ingesta de alcohol y tabaco producen enfermedades sistémicas relacionadas con la muerte prematura. El tabaco es un potente agente cancerígeno relacionado con diversos tipos de cáncer, mientras que el alcohol es un agente causante de múltiples enfermedades metabólicas que nos pueden llevar al fallo paulatino de nuestros órganos, además del gran problema social que representan las conductas adictivas a nivel social.

Si quieres más información de cómo cuidar tu salud acércate al área de salud laboral en bienestar integral donde podremos canalizar tus inquietudes para mejorar tu salud en este día y todos los días que tenemos por vivir.

¡Feliz día Mundial de la Salud!