Falso sentido de seguridad ante COVID

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha llamado Fatiga covid o pandémica a un cansancio mental y físico que afecta a toda la población independientemente de que haya sido contagiado o no por el virus.

Si uno se siente agotado, preocupado, irritable o frustrado, cambios que cursan con alteraciones del sueño, de la concentración o del apetito, podemos estar ante este nuevo fenómeno psicológico.

En resumen, podemos ver a personas que han unido varios factores como son el nerviosismo, la falta de motivación y una apatía o indefensión,  llamamos indefensión aprendida cuando pensamos que nuestro comportamiento no tiene consecuencias sobre la realidad o la sociedad. Es decir, que hagamos lo que hagamos no es importante para nadie, no hay repercusión directa.

Al principio, hubo un sentimiento de comunidad que fue diluyéndose a lo largo de los meses y de las medidas que se estaban adoptando desde las administraciones.

Esta fatiga puede acabar bloqueándonos y ser explicativa de muchos de los brotes que se están produciendo a nivel mundial.

En otras palabras, las personas cuando están cansadas tienden a bajar la guardia con respecto a las medidas de prevención y tienden a juntarse con otros sin respetar las medidas de seguridad, por ese deseo gregario de estar con los demás, esto a su vez produce más infecciones y que se endurezcan las medidas de prevención pero la población ahora las toma como exageraciones ya que ha acabado minimizando la impresión del número de muertos diarios en su región, fenómeno que en psicología se conoce como “habituación”.

Las recomendaciones generales pasan por mantener un estilo de vida saludable con ejercicio físico y mental diario. A la vez que nos protegemos de las noticias permanentes relacionadas con la covid, aceptando los sentimientos que tengamos, fórmula necesaria para poder aliviarnos emocionalmente.

Por otro lado, tenemos que saber que cada uno de nosotros lleva un negacionista dentro, y se produce porque somos nostálgicos de nuestra “antigua” normalidad.

Con la llegada de las vacunas aprobadas contra COVID-19, no creas que esta protección te permite volver a la vida normal. No obstante la vacuna proporciona la ayuda que tanto necesitamos en la lucha contra el coronavirus, estas son algunas de las razones principales por qué debemos mantenernos alertas contra el COVID-19:

  1. Ninguna vacuna es 100% efectiva
    Una de cada 20 personas todavía puede contagiarse de COVID-19 después de la vacuna.

  2. Las vacunas no funcionan al instante
    Tu sistema inmunitario tarda alrededor de dos semanas en protegerse.

  3. Todavía puedes contagiar el virus
    La mayoría de las vacunas previenen que te enfermes, pero no de pasar el virus a otros si te infectas.

  4. Los cubrebocas protegen a otros
    Las personas con cáncer u otras enfermedades corren un riesgo más alto de enfermarse más si se contagian de COVID-19.

  5. Los cubrebocas protegen en contra de nuevas cepas
    Algunas son más  contagiosas.

¿Qué no ha cambiado?

Debes continuar respetando las siguientes indicaciones:

  • Usar tu cubrebocas
    Con tu cubrebocas puesto proteges a los demás.
  • Mantén la higiene de las manos 
    Usa con frecuencia gel antibacterial para las manos, y lávate las manos por 20 segundos a la vez.
  • Practica el distanciamiento social
    Mantente a 1,5 mts aparte de otras personas, ya sea adentro o afuera.
  • Limpia todas las superficies que toques.

Fuentes:
https://www.altamed.org/es/articles/no-bajes-la-guardia-contra-el-covid-incluso-despues-de-recibir-la-vacuna
https://www.efesalud.com/psicologia-fatiga-covid-pandemica/