Día Mundial del Cerebro

Cada 22 de julio se celebra el Día Mundial del Cerebro, gracias a la Federación Mundial de Neurología (WFN), que tomó la iniciativa de darle importancia a la salud cerebral y concientizar a la sociedad sobre cómo prevenir y cuidar el cerebro. Este año abordaremos el tema de las adicciones.

Erróneamente se puede pensar que en las personas con adicciones existe una falta de principios morales o fuerza de voluntad y que además pueden dejar de depender de las sustancias o dejar el comportamiento simplemente tomando la decisión de parar. En realidad, la adicción es una enfermedad compleja, y usualmente requiere más que buenas intenciones o una gran voluntad. Por ejemplo, en el caso de las sustancias adictivas, estas cambian el cerebro en maneras que hacen que el dejar de usarlas sea difícil, hasta para aquellos que tienen la voluntad de hacerlo.

Es importante entender que la adicción es una enfermedad de causa multifactorial y está relacionada con aspectos tales como: biológicos o genéticos, psicológicos y sociales. En sí no hay un solo factor que pueda predecir si una persona se volverá adicta, ya que estos se interrelacionan de una manera compleja entre sí. Sin embargo, cabría citar cada uno de ellos:

Factores biológicos o genéticos: se refieren la existencia de una predisposición genética en el individuo que lo hace más propenso. Los científicos estiman que los genes representan entre un 40% y un 60% del riesgo de adicción de una persona.

Estos factores explican que el adicto no puede controlar su tendencia a tomar sustancias psicoactivas, puesto que su propia fisiología lo impulsa a ello.

Factores psicológicos: Estos factores tienen mucho que ver con el nivel de tolerancia del individuo a situaciones de estrés o frustración, así como a las habilidades sociales que éste posea. Entre las principales se encuentran:

  • El estado de salud física y mental: la edad y la madurez psicológica
  • La existencia de estados depresivos (depresión)
  • Los niveles de estrés o ansiedad que maneje el sujeto, así como de dependencia emocional
  • La inseguridad personal o la baja autoestima; o bien, la necesidad de una autoafirmación
  • El bajo nivel de autocontrol y de habilidades sociales y emocionales (entre las que se incluye el no saber decir no y/o no expresar los propios sentimientos)
  • La búsqueda de sensaciones nuevas o de experiencias riesgosas
  • Una personalidad antisocial o problemas de comportamientos
  • Baja satisfacción personal: la falta de conexión con sus pasiones o sus aficiones más genuinas; no saber procurarse sus propios momentos de diversión de forma saludable
  • El aislamiento y la inadaptación social

Factores sociales: Estos factores se centran en las interacciones sociales que posee la persona en cuanto a familia y sus amigos hasta el estado económico y su calidad de vida en general. De hecho, el inicio del consumo de drogas se realiza normalmente en la adolescencia, en el seno familiar o motivado por el grupo social.

Puesto que cada adicción presenta grandes particularidades específicas, no existe un único enfoque para el tratamiento de todas ellas. Sin embargo, sí que existen una serie de herramientas que, de manera individual o combinada, suelen emplearse para su abordaje.

Diversos estudios científicos demuestran la íntima relación que hay entre la falta de habilidades sociales y la dependencia a sustancias para suplirlas. Así, pues el tratamiento para la rehabilitación de personas adictas, así como la forma de prevenir el desarrollo de la adicción se centra en aprender habilidades y estrategias de afrontamiento, tales como:

  • Un manejo adecuado del estrés y las situaciones incómodas.
  • Tener autocontrol sobre emociones y comportamientos impulsivos y compulsivos. La autorregulación es clave para evitar caer en adicciones o dependencias dañinas.
  • El desarrollo de una personalidad asertiva. Lo que implica rechazar contextos o tentaciones de consumo de drogas.
  • El reforzamiento de la autoestima. Ejercitar una autoestima y un autoconcepto social firme, que impidan la afectación por las malas influencias.
  • La capacidad de resolver situaciones conflictivas.
  • La planificación de un proyecto de vida que aporte sentido, ilusiones y metas a alcanzar para la satisfacción personal.


Fuente:
National Institute on Drug Abuse (2019, noviembre). Entendiendo el uso de drogas y la adicción. Drug Facts. Recuperado de: https://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/drugfacts/entendiendo-el-uso-de-drogas-y-la-adiccion

National Institute on Drug Abuse (2020, julio). Las drogas, el cerebro y la conducta: la ciencia de la adicción: El uso indebido de drogas y la adicción. Publicaciones. Recuperado de: https://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/las-drogas-el-cerebro-y-la-conducta-la-ciencia-de-la-adiccion/abuso-y-adiccion-las-drogas

Bequir, S. (2019). Factores que influyen en las adicciones. Instituto Castelao. Recuperado de: https://www.institutocastelao.com/factores-que-influyen-en-las-adicciones/