Mitos falsos acerca de la vacuna contra el COVID-19

Ante la gran cantidad de personas que creen en mitos sobre las vacunas, profesionales buscan desmentir la información

Mitos de las vacunas de Covid-19 abundan en Internet y redes sociales, propagando el pánico y la desinformación a la población global acerca de un bien.

Hoy en día, la vacunación contra la Covid-19 es el principal método para inmunizar a la población contra el virus SARS-CoV-2. Según Our World in Data, ya se han administrado alrededor de mil millones de vacunas en 190 países. Sin embargo, aún una gran cantidad de la población no considera vacunarse debido a la infodemia, información falsa o tergiversada sobre las vacunas.

Como lo ha remarcado la Organización Mundial de la Salud (OMS), además de la pandemia por Covid-19, el mundo se enfrenta a una infodemia. La gran cantidad de información en Internet y redes sociales vuelve difícil la difusión de datos verdaderos y verificados por profesionales o autoridades sanitarias.

Mito 1:

Si ya has tenido la COVID-19, no necesitas vacunarte

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) explican que es importante que te vacunes incluso si ya has contraído la COVID-19. Esto se debe a que los expertos no saben por cuánto tiempo estás protegido contra la COVID-19 después de una infección previa —o si estás protegido en absoluto—.

Mito 2:

Una vez que recibes la vacuna contra el coronavirus, eres inmune de por vida

Se están realizando estudios para determinar la duración de la inmunidad de una vacuna contra el coronavirus. Pero es probable que necesites vacunarte periódicamente, quizás una vez cada tres años o cada año, como la vacuna contra la gripe.

Eso permitirá a los científicos ajustar la fórmula, si es necesario, a medida que surjan nuevas cepas, o variantes, del coronavirus.

“Ahora mismo, todo el mundo espera que la inmunidad sea bastante duradera, tal vez varios años”, dice el Dr. Christopher Murray, director del Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud de University of Washington en Seattle.

Sin embargo, afirma que la aparición de nuevas cepas del virus, sumada a la posibilidad de que la inmunidad disminuya, hace más probable la vacunación anual.

Mito 3:

Puedes deshacerte de tu mascarilla después de vacunarte

Tras la última dosis de la vacuna, el organismo tarda unas dos semanas en estar totalmente protegido contra el coronavirus. Pero incluso después de esas dos semanas, los CDC dicen que hay que seguir usando una mascarilla y practicar el distanciamiento social en la mayoría de las situaciones.

Y lo que es más importante, el virus seguirá propagándose y enfermando a las personas hasta que el país alcance la inmunidad colectiva, cuando entre el 70 y el 85% de la población este vacunada. Las mascarillas y el distanciamiento social son la mejor manera de frenar la propagación del virus hasta llegar a ese punto, según los CDC.

Según los CDC, las personas plenamente vacunadas pueden reunirse en espacios cerrados sin necesidad de llevar mascarilla o mantener la distancia física cuando lo hagan.

Mito 4:

Las vacunas contienen el virus vivo que causa el coronavirus

Las vacunas de Pfizer-BioNTech y de Moderna envían un pequeño fragmento de código genético a las células para estimular la producción de anticuerpos en el organismo.

La vacuna de J&J usa otra tecnología. Emplea un adenovirus inocuo que no puede replicarse para enviar un mensaje genético a las células.

Si bien las vacunas contra el coronavirus no te harán enfermar con la COVID-19, pueden causar efectos secundarios en algunas personas. Los efectos secundarios más frecuentes son dolor en el lugar de la inyección, fatiga, dolor de cabeza, escalofríos, fiebre y dolores musculares. La mayoría de las reacciones son temporales y desaparecen en unos pocos días, según los CDC. Los expertos enfatizan que son una señal de que las vacunas están funcionando.

Mito 5:

Las vacunas de ARNm pueden alterar tu ADN

Las vacunas de Pfizer-BioNTech y de Moderna utilizan un nuevo tipo de tecnología denominada ARN mensajero, o ARNm para abreviar. Piensa en el ARNm como un manual de instrucciones: dirige al cuerpo a desarrollar una respuesta inmunitaria a una infección específica. El ARNm “nunca entra en el núcleo de la célula, que es donde se guarda nuestro ADN”, dicen los CDC. “Esto significa que el ARNm no afecta ni interactúa con nuestro ADN de ninguna manera”.

La vacuna contra la COVID-19 de Johnson & Johnson utiliza un virus inocuo (no es un coronavirus) para dar instrucciones a las células para que empiecen a crear inmunidad. Las instrucciones se entregan en forma de material genético que no se integra en el ADN, dicen los CDC.

Mito 6:

No necesitas ambas dosis de las vacunas de dos dosis

Tanto la vacuna de Moderna como la de Pfizer-BioNTech requieren dos dosis que se administran con algunas semanas de diferencia. Y debido a que los expertos en salud no están seguros de si una dosis será lo suficientemente efectiva para prevenir la COVID-19 o un caso grave de la enfermedad, omitir la segunda inyección no es una buena idea. Como lo explican los CDC: La primera inyección empieza a generar protección; la segunda estimula esa protección y “es necesaria para alcanzar la máxima protección que ofrece la vacuna”.

Un análisis del ensayo clínico de fase 3 de Pfizer/BioNTech, revisado por científicos externos, (en inglés) reveló que su vacuna tenía una eficacia de aproximadamente el 52% después de la primera dosis. Tras la segunda dosis, la eficacia aumentó al 95%.

“No sabemos qué sucede después de una sola dosis”, dijo el Dr. William Moss, director ejecutivo del International Vaccine Access Center de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins, a AARP en una entrevista reciente. “Ciertamente no podemos esperar [que una dosis confiera] el alto grado de protección” que demostraron ambas dosis en los ensayos clínicos de fase 3, agregó.

Mito 7:

No debes vacunarte si alguna vez has tenido una reacción alérgica

Si tienes un historial de reacciones alérgicas a medicamentos orales, alimentos, animales domésticos, picaduras de insectos, látex o cosas en el medioambiente como el polen o el polvo, puedes recibir la vacuna contra la COVID-19 con total seguridad, dicen los CDC. También puedes vacunarte si eres alérgico al huevo, ya que ninguna de las vacunas autorizadas contiene huevos o componentes relacionados con el huevo.

El único grupo que, según la agencia, debe abstenerse definitivamente es el de las personas que alguna vez han tenido una reacción alérgica grave a cualquier ingrediente de una vacuna contra la COVID-19. Si has tenido una reacción alérgica a otras vacunas o a medicamentos intravenosos, se recomienda que hables con tu médico sobre la conveniencia de vacunarte.

Existen otros mitos como que las mujeres embarazadas no deben vacunarse o la vacunación provoca parálisis de Bell, cuya respuesta no es tan sencilla. Las pruebas clínicas en mujeres embarazadas no son concluyentes, pero los beneficios de la vacuna pesan sobre los posibles efectos. Por otro lado, de 35 mil personas en Estados Unidossólo cinco desarrollaron parálisis de Bell, la tasa de parálisis normal en la población en general, no hay afirmaciones para negarlo pero tampoco para mostrar es causal.

Así pues, existen muchos otros mitos acerca de las vacunas y si bien es cierto no se cuenta con toda la información para desmentirlos o afirmarlos, la inmunización puede salvar miles o millones de vidas. La información acerca de las vacunas de Covid-19 debe ser revisada y analizada, tomada de sitios oficiales para evitar el pánico y la desinformación.


Fuente:
https://notipress.mx/vida/algunos-mitos-sobre-las-vacunas-de-covid-19-desmentidos-pfizer-7206
https://www.aarp.org/espanol/salud/farmacos-y-suplementos/info-2020/mitos-sobre-la-vacuna-covid.html


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